Tecnología wearable: relojes, pulseras ydispositivos inteligentes

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La tecnología ya no se limita a los ordenadores, móviles o televisores. Cada vez llevamos más dispositivos electrónicos directamente sobre nuestro cuerpo. Relojes inteligentes, pulseras de actividad, auriculares inalámbricos y otros dispositivos forman parte de una categoría conocida como tecnología wearable o tecnología vestible.

Estos dispositivos pueden registrar actividad física, mostrar notificaciones, controlar determinados parámetros, reproducir música, realizar pagos, ofrecer indicaciones y comunicarse con nuestro teléfono. Algunos incluso incorporan funciones relacionadas con la salud y el bienestar.

Pero ¿qué significa exactamente wearable? ¿Qué pueden hacer estos dispositivos y hasta qué punto merece la pena utilizarlos?

¿Qué es la tecnología wearable?

El término wearable procede del inglés y puede traducirse aproximadamente como «ponible» o «vestible». Hace referencia a dispositivos electrónicos diseñados para llevarlos puestos o utilizarlos
de manera integrada con nuestra ropa o nuestro cuerpo.

El ejemplo más conocido es probablemente el smartwatch, pero existen muchas otras categorías.

Entre ellas encontramos:

  • Relojes inteligentes.
  • Pulseras de actividad.
  • Auriculares inteligentes.
  • Gafas conectadas.
  • Anillos inteligentes.
  • Dispositivos de seguimiento deportivo.
  • Sensores destinados a determinados usos profesionales.
  • Equipos especializados para actividades deportivas o industriales.

La característica común es que la tecnología está diseñada para acompañarnos durante nuestras actividades cotidianas, en lugar de permanecer sobre una mesa como ocurre con un ordenador
tradicional.

Los relojes inteligentes

Los relojes inteligentes se han convertido en uno de los dispositivos wearable más populares.
Aunque exteriormente se parecen a un reloj convencional, pueden incorporar pantalla táctil,
conexión inalámbrica, sensores de movimiento, GPS, micrófono, altavoz y diferentes sistemas de
medición.
Una de sus funciones más básicas es mostrar notificaciones del teléfono. Puedes recibir avisos de mensajes, llamadas, calendarios o determinadas aplicaciones directamente en la muñeca.

Esto puede resultar cómodo cuando estás haciendo ejercicio, conduciendo o simplemente quieres consultar una notificación sin sacar constantemente el móvil del bolsillo.

Dependiendo del modelo, también pueden permitir responder mensajes, realizar llamadas, controlar música, consultar mapas, utilizar pagos móviles o interactuar con asistentes digitales.

Pulseras de actividad

Las pulseras de actividad suelen centrarse más en el seguimiento deportivo y los hábitos diarios.

Pueden registrar pasos, distancia recorrida, actividad física y otros datos relacionados con el movimiento. Algunos modelos también incorporan funciones relacionadas con el sueño o diferentes
mediciones corporales.

Su principal ventaja es que permiten observar tendencias a lo largo del tiempo.

Por ejemplo, una persona puede descubrir que durante determinados días se mueve mucho menos de lo habitual y utilizar esa información como motivación para introducir más actividad en su rutina.

No obstante, estos datos deben interpretarse correctamente. Una pulsera o un reloj no sustituye una evaluación médica y sus mediciones pueden tener limitaciones.

¿Cómo saben estos dispositivos lo que hacemos?

Para realizar sus funciones, los wearables utilizan diferentes tipos de sensores.

Uno de los más habituales es el acelerómetro, que permite detectar movimientos. Gracias a él, un dispositivo puede distinguir determinados patrones relacionados con caminar, correr o permanecer
quieto.

También pueden utilizarse giroscopios para detectar orientación y rotación, sensores de luz, sistemas de posicionamiento por satélite y diferentes sensores relacionados con determinadas funciones.

En algunos dispositivos se emplean sensores ópticos para realizar determinadas mediciones corporales. El funcionamiento exacto depende del modelo y de la tecnología utilizada.

La información obtenida se procesa en el propio dispositivo, en el teléfono conectado o en servicios asociados.

El papel del móvil

Muchos wearables funcionan en combinación con un smartphone.

El reloj o la pulsera puede recoger información durante el día y sincronizarla posteriormente con una aplicación instalada en el teléfono.

Esto permite consultar gráficos, estadísticas, historial de actividad y configuraciones con mayor comodidad.

La conexión entre ambos dispositivos suele realizarse mediante tecnologías inalámbricas como Bluetooth, aunque algunos relojes pueden conectarse directamente a redes móviles o Wi-Fi.

Esta relación también significa que, antes de comprar un wearable, conviene comprobar si es compatible con el sistema operativo del teléfono.

Tecnología wearable para hacer deporte

El deporte es uno de los ámbitos donde más utilidad han encontrado estos dispositivos.

Un reloj inteligente puede utilizarse para registrar entrenamientos, controlar tiempos, consultar distancias o seguir rutas mediante posicionamiento por satélite.

También puede mostrar información durante una sesión deportiva sin necesidad de sacar el teléfono.

Para corredores, ciclistas, senderistas y otros usuarios, disponer de estos datos puede facilitar la planificación y el seguimiento de los entrenamientos.

Sin embargo, es importante diferenciar entre registrar información y obtener un diagnóstico profesional. Un dispositivo de consumo puede ser útil para observar tendencias, pero no necesariamente tiene la precisión ni la finalidad de un equipo médico.

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